La máscara Tiki funciona asegurando una presión positiva en el interior de la máscara. Dicha presión positiva se genera mediante un ventilador que funciona con batería y aspira aire hacia el interior de la máscara a través de un filtro purificador. Gracias al sensor integrado sensible a la presión, la máscara mantiene la presión positiva y la ajusta por completo a la respiración del usuario. Esto ofrece una comodidad superior en comparación con las máscaras tradicionales. Este tipo de adaptación individual tiene la ventaja adicional de mejorar la vida útil, tanto de la batería como del filtro. La máscara también incorpora un sistema de alarma que avisa al usuario si el nivel de batería es demasiado bajo, si la presión de la máscara no es correcta, o si el filtro está obstruido o es necesario cambiarlo.